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© Juan López-Carrillo – Todos los derechos reservados / Ilustraciones fondo de pantalla de Alfredo Gavín / Fotografías encabezado "Inicio", "Libros", "Poemas" y "Prosas" de Francesc Fernández

«Celebración de la jubilación, laboral, de Alfredo», fotografía de la sección FOTOS de la página web de Juan López-Carrillo

Celebración de la jubilación, laboral, de Alfredo

 

El 13 de julio de 2018 nos hicimos esta fotografía frente a la puerta del restaurante Montserrat en Cambrils (va a tener razón un amigo que después de ver esta sección de «Fotos» me dijo que todo giraba alrededor de la gastronomía... Y qué... Nada como una buena mesa bien surtida de platos, bebida y amistad para convocar a su alrededor una conversación espontánea e intensa y dar así paso al festín de la inteligencia y los sentidos, al arte, al cine, a la poesía, al dolor y a la alegría, a las luchas con sus victorias y derrotas, a los anhelos, a la esperanza, a la ilusión y a la tristeza, a las discusiones sin fin por cuestiones de política... a todo lo que tenga que ver con la experiencia de la vida. El poeta Alfredo Gavín (amigo entrañable, fraternal, a quien conozco desde hace 35 años) fue el protagonista de la noche y quien motivó el encuentro, invitándonos a un ágape, ya de anochecida, para celebrar con él, y con Neus, of course, su jubilación laboral, que no vital, más bien todo lo contrario, y es que ahora la maquinariagavín está en su punto de máximo esplendor, pudiéndose ya dedicar, exclusivamente, a lo que más le gusta: a la creación, a la escritura, a la pintura, a la música, a viajar, a existir sin la rémora diaria de un despertador. Alfredo es bien consciente de que el tiempo corre cada vez más deprisa, pero él, impertérrito, aún va más veloz y aún lo aprovecha mejor. La cena fue estupenda y nosotros agasajamos al "jubilado" como era menester. Y ahí estamos sus amigos, en feliz armonía, de izquierda a derecha: Manolo, Neus, Merce, Ramón, Enriqueta, Ana Santos, Pep, Alfredo, un servidor y Ana Esther. Pero como mencionaba en líneas anteriores la tristeza forma parte de la experiencia del vivir cotidiano, y cuando ni un año hubo pasado de la toma de esa imagen impregnada de alegría, nuestra querida Ana Santos, el 10 de abril de 2019, dejó de estar entre nosotros... dejándonos para siempre la evocación de su persona, su coraje vital, el recuerdo de su voz, la maravilla de su sonrisa, el tiempo que compartimos solidarios e ilusionados.